Multiplicación de los panes y de los peces

Publicado en por Hermano Jorge Jimenez A

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Jesús se alejó en una barca hacia un lugar apartado él solo. Cuando la gente se enteró le siguió a pie desde las ciudades. Al desembarcar vio una gran muchedumbre y se llenó de compasión por ella y curo a los enfermos. Al atardecer se acercaron sus discípulos y le dijeron:

Este es lugar apartado y ya ha pasado la hora; despide a la gente para que vayan a las aldeas a comprarse alimentos

Pero Jesús les dijo:

- No hace falta que se vayan, dadles vosotros de comer.

Ellos le respondieron:

- Aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces.

Él les dijo:

-Traédmelos aquí.

Entonces mandó a la gente que se acomodara en la hierba. Tomó los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los dio a los discípulos y los discípulos a la gente.

Comieron todos hasta que quedaron satisfechos, y de los trozos que sobraron recogieron doce cestos llenos.

Los que comieron eran unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

 

Luc 9:10 Vueltos los apóstoles, le contaron todo lo que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte, a un lugar desierto de la ciudad llamada Betsaida. Al Señor le gustaba estar apartado a veces para meditar, para conversar con su padre, para comer o descansar un poco. Porque aunque él era Dios, tenía las mismas necesidades que tenemos nosotros los humanos porque se hizo semejante a los humanos pero sin pecado, sin mancha. El nombre de la ciudad da un significado muy importante a lo que vendría luego. Muchas veces en los primeros versículos se encuentra una pista de lo que Dios quiere hacer más adelante.

 

Luc 9:11 Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados. Aunque Cristo deseaba momentos de privacidad la gente le seguía y el nunca se negó a atenderlos. ¿Por qué era necesario que fuera así? Es algo que a nosotros también nos debería importar. Estamos de paso por este mundo, si bien el Señor sabía que no estaría muchos años más en el mundo, no nosotros no sabemos la hora en que el Señor vendrá o que dejaremos este mundo. Jesucristo aprovecho cada momento que tuvo a predicar el evangelio pasando por alto sus necesidades.

 

Luc 9:12 Pero el día comenzaba a declinar; y acercándose los doce, le dijeron: Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y campos de alrededor, y se alojen y encuentren alimentos; porque aquí estamos en lugar desierto. Habían pasado todo el día junto al Señor en un lugar desierto al que se había apartado pero ya se hacía de noche. Y se acercan los 12 discípulos para darle una instrucción a Cristo, que se despida a la gente para que valla a los alrededores a dormir y comer. ¿Cómo debe ser una disposición ante Dios? ¿Esperar una respuesta o imponer nuestra opinión? A Dios debemos consultar todo y en esto fallaron sus discípulos al decir sin preguntar primero a Cristo que es Dios.

 

Luc 9:13 Él les dijo: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta multitud. Dios les responde dándoles una orden a ellos de que les den ellos de comer. Lo que les pide hacer Cristo es algo imposible para cualquiera porque alimentar a cinco mil personas es algo muy costoso y además ¿dónde encontrar alimento? Estaban en un lugar apartado si nada cerca, a excepción de cinco panes y dos peses que tenía un muchacho precavido que había llevado. A veces encontramos las soluciones en personas jóvenes, por eso se nos dice: 1Ti 4:12 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.

 

Luc 9:14 Y eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos: Hacedlos sentar en grupos, de cincuenta en cincuenta. Dios es un Dios de orden e incluso en cosas tan simples como comer le gustaba hacerlo así, pero también tenía el fin de poder contar a las personas y además que se trabaja mejor en grupos. Cuando la gente comienza a desesperarse la atención a las personas se hace más ágil si están en grupos porque no prestan atención a lo que sucede alrededor sino que da una instancia a conversar y distraerse. 

 

Luc 9:15 Así lo hicieron, haciéndolos sentar a todos. Si bien en un comienzo intentaron hacer las cosas por sus propios medios, ahora esperan las ordenes del Señor para realizar lo que es debido y actuando de forma inmediata y rápida. A veces no entendemos las cosas que Dios nos pide hacer, a veces queremos hacer algo pero que según Dios no está bien y terminamos haciendo algo totalmente distinto pero que es algo que nos beneficiara a nosotros. 

 

Luc 9:16 Y tomando los cinco panes y los dos pescados, levantando los ojos al cielo, los bendijo, y los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante de la gente. El Señor para mostrar a todo el mundo que estaba dando gracias mira al cielo, en señal para todos y dio gracias a Dios, para algunos podría no ser un motivo por la poca comida y tantas personas, pero Cristo dio gracias por lo poco dado por el Padre y lo partió. El pan es símbolo del cuerpo de Cristo y en la cena de Señor lo celebramos y lo compartimos meditando en la obra de nuestro Salvador. Y así como tan poca comida alcanzó para más de cinco mil personas, nuestro único Señor es quien puede darle de comer de la gracia a todo el mundo pero es necesario que nosotros queramos recibirle en nuestros corazones.

 

Luc 9:17 Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que les sobró, doce cestas de pedazos. La comida que nos ofrece Cristo nos llena e incluso rebasa lo que necesitamos, en los salmos leemos que nuestro corazón está rebozando, está rebasando nuestra capacidad de gozo. Dios nos ama de una informa infinita que para nosotros nos es casi imposible percibir totalmente pero él se conforma solo con nuestra aceptación. No nos pide obra o dinero a cambio sino que lo aceptemos como Señor de nuestras vidas y pueda gobernar y dirigirnos según como mejor le parezca. Dios te ama y retrasa su venida solo por darte otra oportunidad de arrepentirte, no le hagas esperar más porque el día de mañana puede ser demasiado tarde. Y así como Betsaida significa casa de frutos Cristo quiere que usted sea un ser que como dice las escrituras: Luc 3:8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento.

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